"Voy delante después de una patrulla y por aquí se siente bien sin tanta bulla", ese fue el mensaje de texto que le mandé a Douglas unos 15 minutos aproximados luego de pasar la carroza con las cornetas gigantes y a la patrulla policial, según mi celular ese mensaje salió a las 9:23 pm cuando obtuvo señal luego de pasar la alcabala, así que lo pude mandar entre las 9:00 pm y 9:15 pm.
Esta foto me la tomé justo cuando estaba pasando la alcabala, por esa razón salio movida
A unos 100 metros antes de la alcabala vi como los que iban delante de mi disminuían la velocidad del paso, empecé a preguntarme si nos iban a detener para que esperáramos a las carrozas, nosotros llevábamos unos 500 metros aproximados de distancia del mar de gente, delante y detrás de mi no se veían carrozas, ni camión, ni carro alusivo al evento, estábamos por decirlo, "por nuestra propia cuenta y riesgo".
Llegada a la alcabala Los Potocos
Al llegar a la alcabala todo fue normal, deje que los jóvenes avanzaran para luego desde lejos ver como se manejaba la situación, al cabo de unos pocos minutos pasamos la alcabala, sentía el animo a mi alrededor, era como una victoria o reto logrado, así lo sentía y lo veía en los compañeros de camino, todos se dispersaron, decidí acercarme a la pared de una casa, recosté mi espalda para liberar la tensión de la zona lumbar, agarre mi celular y empecé a llamar a Douglas pero su celular no tenía señal, de inmediato le escribí un segundo mensaje: “Pasé Los Potocos (me refería a la alcabala), as adelante ya no hay nadie caminando, estoy al frente de un negocio esperando algún grupo para seguir“.
Este es Douglas cerca de la carroza del Cristo, detrás de él le sigue la carroza de la virgen, en su hombro derecho lleva la bolsa de tela anaranjada con los dos litros de agua y el maíz cariaco con guaraná, por el canal izquierdo pasaban a cada rato carros, gandolas y motos, los funcionarios policiales montados en sus motos siempre estaban pendientes de indicarnos que nos moviéramos hacia el canal derecho.
Pasaron apenas 5 a 10 minutos cuando algunos peregrinos deciden seguir adelante, los dejé que avanzaran y empecé a caminar detrás de ellos, a los 10 minutos aproximados recibí el mensaje de mi amigo: “Estoy en Los Potocos“, intente llamarlo pero no salía la llamada, le mandé un último mensaje: “Ok voy bastante adelante con un grupo, si quieres adelántate“, sabía que al estar en las afuera de la ciudad sería difícil mantener una comunicación inmediata y eficaz, calculé que estábamos separados unos 10 minutos de distancia, si me detenía o aminoraba la velocidad me quedaría muy detrás, por lo cual seguí mi marcha a la velocidad de los peregrinos.
Irradiando alta frecuencia a los peregrinos
A los 20 minutos aproximados estábamos casi en fila india separados en pequeños grupos entre unos 50, 100, 300 y más metros de distancia, trate de mantener el mismo paso del primer grupo que vi delante de mí, iban rápido, duré como 10 minutos para alcanzarlos, active unos cantos en idioma hebreo de los salmos que guarde en mi celular y así pasé unos 15 minutos detrás de ellos a una distancia de dos metros, el grupo delante de mi estaba escuchando en uno de sus celulares una música profana de rock y a la vez con mi celular dentro del bolsillo de mi chaleco les irradiaba cantos y música sacra en el idioma que Jesús El Cristo uso cuando estaba de misión en las tierras de los israelitas, es algo irónico, estamos en un peregrinaje en honor a un hebreo y en vez de usar música hebrea o sacra, usamos música mundana.
Luego decidí aumentar la velocidad para pasar a los cuatro jóvenes con el sonido del celular lo más alto posible, pasé bastante tiempo caminando sin aminorar el paso, me alejé bastante del primer grupo que pasé, al cabo de un rato fui alcanzando a algunas personas que iban solas, algunas veces alcanzaba y pasaba a algunas parejas, otras muchas veces unos carros y camionetas a baja velocidad me pasaban, otras veces eran los agentes de seguridad montados en motos quienes me adelantaban, todos pasaban lentamente observándome.
Las veces en que me iba acercando a algún grupo de peregrinos activaba la música del celular que se reproducía aleatoriamente según lo que llevaba guardado en una exclusiva carpeta, algunas veces se escuchaban los salmos cantados en hebreo, otras veces cantos gregorianos en latín, otras veces cantos en idioma copto, otras veces sonaba en español las canciones cristianas más exitosas de El Puma José Luis Rodríguez, Roberto Carlos, Juanes, Mercedes Sosa, David Saylor, Jesús Adrián Romero, Hanny Montagut, etc., en muchas otras oportunidades hacía sonar (en honor a los cristianos que actualmente viven en los refugios subterraneos de Ukraine) "Oh el viburno rojo en la pradera" del poeta y escritor Stepan Charnetsky; con esta estrategia ayudaba a los peregrinos a sentir en su Alma y en su Ser algo altamente espiritual.
Avistando la refinería de Jose
Casi a las 11:00 pm note a cierta distancia delante de mí una cola de carros estacionados y personas paradas cerca de los carros, también vi a los guardias nacionales parados y otros montados en sus motos. Identifiqué que estaba caminando por la carretera que conduce hacia la entrada de la Refinería de Jose, me salí del camino para dirigirme hacia la siguiente carretera y le pregunte a un militar si esa es la carretera que conduce al Cristo de Jose, me lo confirmo y le pregunte cuantos kilómetros faltaban para llegar, me dijo que unos 20 o más kilómetros, le creí y no le creí porque como es posible que estemos a menos de la mitad del trayecto.
En esta foto podemos ver la carroza de la virgen y más adelante la carroza del Cristo, mucho más adelante iba el camión de las cornetas grandes con el sonido a todo volumen, entre este mar de gente y la bulla era algo difícil caminar libremente y a la vez cumplir con el objetivo del peregrinaje: Centrarnos en el Dios dentro de nosotros.
A esta altura empecé a prestarle mucha atención a mi cuerpo, todos los músculos de mi pie derecho hasta la altura de la cadera estaban tensos, la rodilla me dolía, la zona lumbar, propiamente por las vertebras de la cintura me dolía, pero la correa del coala me quedaba bastante apretado haciendo la veces de faja, me di cuenta que me quedaban como 2 dedos de agua, me volví a recordar de Douglas, él se quedó con la bolsa de tela conteniendo 2 litros de agua y el maíz cariaco con guaraná, yo me quedé con el morral y el coala con las arepas peregrinas, aun quedaba muchos kilómetros por recorrer, mi respiración iba muy bien pero los músculos de las extremidades inferiores estaban pidiendo descanso.
En algunos momentos del camino me quedé varias veces solo, la primera vez sentí algo de temor, toda la carretera oscura, ni el asfalto lo podía ver, no pasaban motos ni carros, nada adelante ni nada atrás, miré hacia el cielo y luego me acordé del Dios dentro de mí, el temor es algo infrahumano, si he caminado entre las montañas y la gran sabana a solas y a oscuras, ¿Que es esto para un guerrero?, así en estos instantes a solas los aprovechaba para hacer mis trabajos espirituales, canalizando, transmutando, haciendo introspección, meditando, subiendo la frecuencia energética para luego irradiar hacia los cuatro puntos cardinales, luz azul añil para todos porque todos somos uno, con todas mis células saturadas aumentaba la velocidad de mis pasos para alcanzar a los que anteriormente me habían pasado.
En unos instantes me quedé nuevamente solo, toda la carretera estaba oscura, me dedique nuevamente a pedir ayuda interna, no es lo mismo estar sentado o acostado orando o meditando que hacerlo caminando en una zona desconocida con un cerro a la derecha y otro cerro a la izquierda, me recordaba en instantes del sufrimiento de Jesús, sus discípulos y los discípulos de sus discípulos, los maestros espirituales le denominan meditar caminando, otros despertar de instante en instante, con las herramientas espirituales apropiadas esto significa combinar conscientemente los padecimientos y sacrificios voluntarios para el despertar de la Esencia del Alma Humana. En el próximo post estaré narrando las anécdotas vividas durante los últimos 33 kilómetros de peregrinaje.
Te invito a mis anteriores y recientes post
Peregrinación al Cristo de Jose 1/3
Materia prima para las Arepas Peregrinas
Mi presentación desde el planeta Tierra
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Gracias por el comentario, así mismo es, Si Él con nosotros ¿Quién contra nosotros?, próximamente subiré el 3er post