Les cuento que durante mucho tiempo estuve renuente a tener gatos en la casa, no aceptaba que mis hijos adoptaran ningún gato por muchas razones, unas de ellas era que llenaban los muebles de pelos, el olor de sus heces y orinas, los vómitos productos de sus acicalamiento, la destrucción de los muebles con sus garras, lo ariscos que son, los maullidos cuando están en celo y un sinfín de equivocadas contrariedades que tenía hacia ellos.
Ahora, estas mascotas que con su carácter dominante nos enamoran son los consentidos de la casa.
Este es Chuya, muy educado, él respeta todos los espacios de la casa y es muy cariñoso
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Cierto día llegó una ola de ratas a nuestro hogar, usamos varios métodos para exterminarlas y todos fueron fallidos, ya no sabíamos que más hacer y estábamos asustados por la salud de cada integrante de la casa.
Una amistad nos sugirió que adoptáramos un gato, yo desesperada no opuse resistencia, con cierto recelo acepte solo hasta que se controlara la plaga de ratas. Pues fue efectiva esa solución y ya han pasado 4 años de este episodio y no solo eso, si no que cambie de pensamientos hacia estos maravillosos felinos, todo va a depender de la crianza, el trato y el afecto que se les dé.
Este es Michu, súper inteligente, es un gato serio, los relajos no van con él pero es muy cariñoso
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Ahora no solo tengo un gato, ¡tengo dos gatos! y son nuestros consentidos, los integrantes de la casa, Chuya y Michu ambos machos; lo bueno es que no pelean entre ellos. Estos gatos tienen carácter, cada uno con personalidades diferentes, pero muy inteligentes, educados, son obedientes y uno más que otro cariñoso.
Soy su mamá y los defiendo como si los hubiera parido, lloran cuando no me ven, corren cuando llego de la calle y me reciben desesperados como cual persona, a la hora de comer como que si hablaran, hay una conexión que jamás hubiese imaginado si no los hubiera conocido, realmente estaba muy equivocada sobre ellos.
Estas ternuras gatunas me enseñaron que no hay que juzgar sin primero conocer.
Espero les haya gustado mi historia, las fotos son hechas por mí con mi teléfono celular y el texto es de mí autoría.


Las fotos quedaron bien buenas, los bigotes blancos de Chuya resaltan y Michu parece un gato imperial