Hola parceros, buen domingo para todos. Hoy quiero dejar por aquí una reflexión de algo que estaba pensando, y tiene que ver con el hecho de que a veces uno termina siendo algo necio con ciertas cosas, en las que insistimos una y otra vez, y terminamos por cansarnos, por no ver resultados, por no avanzar y, aún así, seguir insistiendo en algo que si lo miráramos más objetivamente, no va para ningún lado.
Es aquí donde pienso que hay cosas que tienen su ciclo determinado, aclaro, no estoy diciendo para nada que pienso que nuestra vida está escrita en un papel sagrado ni nada de eso, sino que uno empieza algo, sea lo que sea, y llega un punto en el que se estanca todo o, incluso, empieza a retroceder, y es ahí donde uno debe ser consciente de que esto está pasando, y alejarnos, sobre todo si ya hemos de diversas maneras enmendar el asunto, intentar que mejore, pero aun así, no lo hace, entonces, mejor dar un paso al lado, y cerrar ese ciclo.
Claro, hay cosas que suelen ser mucho más complicadas de abandonar, de dejar, pero definitivamente tienen un costo mucho mayor el intentar mantenerlas, en ese punto, es que debemos ser muy objetivos.
Porque también pasa algo curioso, y es que muchas veces no seguimos insistiendo porque realmente valga la pena, sino porque ya hemos invertido demasiado tiempo, energía o incluso emociones en eso. Entonces aparece esa sensación de que si lo dejamos ahora, todo lo anterior habrá sido una pérdida. Y por tratar de justificar lo que ya invertimos, seguimos poniendo más tiempo, más esfuerzo y más desgaste en algo que claramente no está funcionando.
Es como una especie de trampa mental demasiado habtirual, común. Nos cuesta aceptar que algo simplemente no salió bien, o que quizás en su momento tenía sentido, pero hoy ya no lo tiene. Y reconocer eso no es aceptar que estamos derrotasdos ni nada parecido, aunque muchas veces lo sintamos así. En realidad, también forma parte del proceso de aprender a vivir.
A veces cerrar ciclos no significa que fracasamos, sino que simplemente entendimos algo justo a tiempo, así de simple. Que fuimos capaces de detenernos un momento, mirar con un poco de distancia lo que está pasando y aceptar que insistir por insistir tampoco es una virtud, más bien se convierte en un grave error.
Y si, entiendo eso de que "el que percevera, alcanza", si, la perseverancia es valiosa, claro que sí, pero no todo en la vida se resuelve insistiendo indefinidamente. Hay situaciones que se transforman con el esfuerzo, pero hay otras que simplemente ya cumplieron su etapa, y ya, aceptar eso es crucial para que podamos seguir traquilos, sin complicarnos la vida, y poder pasar a algo nuevo, ¿no les parece?


