
Spain beat France in extra time in an absolutely crazy match at the Parc des Princes
France took the lead, then Spain went 1-3 and the French forced extra time in the 92nd minute after a penalty via VAR
Football is once again coming to the rescue of Spain, even at the Olympic Games. At the lowest point for the national delegation, men's football appeared to certify the first team gold medal since men's water polo won it in 1996. The Olympic team ended the match with a slam of a curse after having lost the 2000 and 2020 finals on penalties and in extra time, respectively.
Santi Denia's pupils overcame Millot's opening goal with a football exhibition led by a double from Fermín López and a great free kick goal from Álex Baena in the first half. France reacted in the second half, driven by the tremendous atmosphere at the Parc des Princes, managing to equalise in the 92nd minute through a penalty called by the VAR.
The Spanish team showed enormous personality by coming back from a match that had gone against them, as had happened in the semi-final against Morocco. In this case, the national team saw Millot put France ahead in a seemingly harmless play that he failed to clear well. The player caught a rebound in the area and unleashed a shot that caught Arnau Tenas out of position to make it 1-0.
Spain did not go into crisis. There were 80 minutes left and Santi Denia's pupils knew perfectly well what they had to do to turn the match around. The presence of their former coach Luis de la Fuente –now with the seniors– helped the confidence of a group that showed that it plays by memory and that it overcomes the worst scenarios such as a Parc des Princes bursting with French fans.
The national team played the ball patiently until a long play saw our team find a gap in the French defence, allowing Fermín López to appear in the second line and shoot into the back of the net defended by Guillaume Restes. This goal calmed the spirits of the French both on and off the pitch and allowed Spain to find its best form.
España superó a Francia en la prórroga en un partido absolutamente loco en el Parque de los Príncipes
Se adelantó Francia, luego España se puso 1-3 y los galos forzaron el tiempo extra en el minuto 92 tras un penalti vía VAR
La delegación española gana su primer oro por equipos desde 1996
El fútbol vuelve a rescatar a España incluso en los Juegos Olímpicos. En el momento más bajo de la delegación nacional, el balompié masculino apareció para certificar la primera medalla de oro por equipos desde que en 1996 lo ganó waterpolo masculino. El equipo olímpico terminó de un portazo con una maldición tras haber perdido en los penaltis y en la prórroga las finales de 2000 y 2020, respectivamente.
Los pupilos de Santi Denia remontaron el gol inicial de Millot con una exhibición de fútbol liderada por un doblete de Fermín López y un golazo de falta de Álex Baena en la primera mitad. Francia reaccionó en la segunda mitad impulsada por el tremendo ambiente registrado en el Parque de los Príncipes consiguiendo empatar en el minuto 92 por medio de un penalti pitado por el VAR.
La selección española demostró una enorme personalidad volviendo a remontar un partido que se puso adverso como sucedió en la semifinal ante Marruecos. En este caso, el combinado nacional vio cómo Millot adelantaba a Francia en una jugada sin aparente peligro que no acertó a despejar bien. El jugador cazó un rechace escorado en el área y soltó un latigazo que pilló mal colocado a Arnau Tenas para establecer el 1-0.
España no entró en crisis. Quedaban por delante 80 minutos y los pupilos de Santi Denia sabían perfectamente lo que tenían que hacer para darle la vuelta al partido. La presencia de su ex seleccionador Luis de la Fuente –ahora con los mayores– ayudaba a la confianza de un grupo que demostró que juega de memoria y que se sobrepone a los peores escenarios como un Parque de los Príncipes a reventar de aficionados franceses.
El equipo nacional tocó y tocó el balón con paciencia hasta que en una jugada larga los nuestros encontraron el hueco en la defensa gala permitiendo a Fermín López aparecer en segunda línea y rematar al fondo de la portería defendida por Guillaume Restes. Ese golazo calmó los ánimos de los franceses tanto dentro como fuera del terreno de juego y permitió a España encontrarse con su mejor versión.
Spain flew in the first half / España voló en la primera mitad
Our team began to play with one touch, with runs and depth. France chased shadows and five minutes after Fermín's equaliser, the Barça player managed to turn the final around with another goal. In this case, the Huelva player took advantage of a great attacking move by Miranda who crossed for Abel Ruiz to finish off Restes' body. The rebound fell to the boots of Fermín López who only had to push it in.
Spain silenced the entire Parc des Princes that was unable to absorb so many blows in a row. Spain smelled blood and took advantage of its moment. In another magnificent addition by Baena, the Betis youth player and new signing for Bologna took a free kick on the edge of the area. Alex Baena asked for it and he did not disappoint anyone by placing the ball with a subtle touch into the top corner in front of the statue of the French goalkeeper.
Santi Denia's team, less than half an hour into the game, was giving a real recital at the PSG stadium, winning 1-3. Spain, however, knew that France had the punch to wake up more for pride than for football and so it was in the injury time of the first half. Arnau Tenas made up for his mistake in the opening goal with a superb save from a header by Mateta.
France seemed to lose its last ticket to seriously hook up with the final. The French had the unconditional support of their fans, but the problem they had was that their pressure was not enough to snatch the ball from a Spain that had infinite superiority.

Los españoles empezaron a jugar a un toque, con desmarques y profundidad. Francia perseguía sombras y cinco minutos después de la igualada de Fermín, el futbolista culé conseguía darle la vuelta a la final con otro tanto. En este caso, el onubense aprovechó una gran incorporación en ataque de Miranda quien centró para que Abel Ruiz rematase al cuerpo de Restes. El rechace cayó en las botas de un Fermín López que sólo tuvo que empujarla.
España silenciaba a todo un Parque de los Príncipes que no era capaz de asimilar tantos golpes seguidos. España olió sangre y aprovechó su momento. En otra magnífica incorporación de Baena, el canterano del Betis y flamante fichaje del Bolonia sacaba una falta en la frontal del área. Álex Baena se la pidió y no defraudó a nadie colocando el balón de toque sutil en la escuadra ante la estatua del portero francés.
El equipo de Santi Denia, sin media hora de juego cumplida, estaba dando un auténtico recital en el estadio del PSG ganando por 1-3. España, sin embargo, sabía que Francia tenía el punch para despertar más por orgullo que por fútbol y así fue en el tiempo de descuento de la primera parte. Arnau Tenas enmendó su error del gol inicial con un soberano paradón a un cabezazo de Mateta.
Francia parecía perder su último boleto para engancharse a la final seriamente. Los galos contaban con el apoyo incondicional de su público, pero el problema que tenían era que su presión no les servía para arrebatarle el balón a una España que disponía de una infinita superioridad.
France wakes up / Francia despierta
The French fought and fought until they brought Spain to their ground, driven by a crowd that was the 12th player. The Parc des Princes was a cauldron that never stopped believing and the rain seemed to spur on a crowd that vibrated with every corner. France, hanging balls into the area, knew that sooner or later they would find their reward.
In a lateral free kick with no apparent danger, Akliouche converted a direct free kick from a cross-shot that was poisoned after passing through a tangle of legs. There were 12 minutes left until the 90th minute and Spain had to press and suffer to win.

Los galos bregaron y bregaron hasta llevar a España a su terreno impulsados por un público que fue el jugador número 12. El Parque de los Príncipes fue una caldera que no dejó de creer en ningún momento y la lluvia parecía espolear a un público que vibraba con cada córner. Francia, colgando balones al área, sabía que antes o después encontraría el premio.
En una falta lateral sin aparente peligro, Akliouche convertía de libre directo un centro-shut que se envenenó después de pasar por una maraña de piernas. Quedaban 12 minutos para el minuto 90 y a España le tocaba apretar y sufrir para salir vivo de una de las grandes encerronas de los Juegos Olímpicos.
El ambiente de coliseo romano jugó una mala pasada en los nervios de los nuestros y Turrientes cometió un penalti por agarrón infantil sobre Kalimuendo. Cierto es que agarrones de esos en cada partido hay varios, pero el VAR estaba esperando una mínima oportunidad para llamar al árbitro y decretar los hombre metros en el minuto 90 de partido. Mateta no falló la pena máxima que parecía la puntilla para los nuestros.

